Sexo oral: mitos y verdades del placer

sexo oralNo conozco una mujer que no lo haya intentado. No conozco un hombre que no lo disfrute. Lo que conozco, y de sobra, son seres humanos que tienen ideas erróneas sobre las consecuencias, prácticas y placeres del sexo oral.

- ¿El sexo oral es malo? El sexo es un ejercicio de placer físico, de liberación mental, de confianza entre los ejecutantes, no importa si los sentimientos se involucran o no. Para estar desnudo con alguien más y sentir el placer que te brindan y dar placer se necesita un grado de autoestima y de confianza necesario para estar sano emocional y físicamente.

-Los besos genitales son una expresión más de estos placeres. Si nos liberamos de las ataduras morales, religiosas y sociales, todo lo que queda es el placer y la satisfacción.Lo único que puede tener de malo el sexo oral es que se realice sin el consentimiento de ambas partes.

- Si un hombre no recibe sexo oral, no consigue un orgasmo real. Terriblemente falso. Los hombres tienen una ventaja brutal para alcanzar un orgasmo: sus genitales están expuestos, a diferencia de los nuestros. Cualquier roce, cualquier manipulación, eleva su excitación hasta esa carrera épica de 6 minutos (promedio) donde todo su cuerpo convulsiona y eyaculan hasta perder la tensión. El sexo oral es sólo una de esas muchas maneras de prolongar el camino al orgasmo, y seamos honestas, entre más lleno de suspenso esté el final, más divertido es conseguir ese anhelado orgasmo.

- El sexo oral es seguro, no te puedes contagiar de nada. Una cosa es que las bacterias infecciosas en la boca y la garganta sean menos comunes que en los genitales y otra muy diferente que no puedas contraer sífilis, gonorrea, herpes, VIH/SIDA o VPH. El sexo oral es una delicia, que se disfruta con pocos, y previos análisis sanguíneos. Que los genitales de tu pareja (hombre o mujer) no tenga heridas, hemorragias, lesiones, verrugas o cualquier anomalía en la piel, no significa que estés fuera de riesgo. Siempre hay que tomar medidas de seguridad y practicar sexo higiénico